Las “sneakers” nacieron para mejorar la velocidad y el aguante de los corredores. Si antes se utilizaban, para correr, zapatos largos, parecidos a botas, en el siglo XIX se empezaron a crear zapatillas de tela y suela de goma. También llamadas “zapatillas”, “bambas” o “deportivas”, las sneakers son una clase de zapatos que corresponden a un estilo deportivo. La sneaker mezcla materias para crear una pieza única que podrá ser apreciada por la labor de búsqueda que ha implicado su producción. Se trata de crear una pieza única que resulta de un complejo proceso de creación y producción.

Hoy en día, la sneaker es mucho más que un zapato para correr. Es ÉL elemento indispensable del streetwear, de un look urbano. En primer lugar, existen las sneakers básicas, es decir, los modelos básicos de zapatillas deportivas que pertenecen a marcas definidas como de sportswear, término que corresponde al estilo estrictamente deportivo, como las clásicas Nike, Adidas, Puma, Ellesse, Reebok o Fila. Desde su creación en el siglo XX, estas dichas marcas de sportswear se han dedicado a la confección de prendas hechas para hacer deporte, con tecnologías particulares, para, entre otras cosas, la absorción del sudor. En este marco, las deportivas eran piezas necesarias para practicar deporte de manera cómoda.

Los modelos legendarios de sneakers son el modelo “Air Force One” de Nike, creado en 1982 específicamente para los jugadores de basket y el “Classic Leather” de Reebok creado un año más tarde, en 1983. Los dos modelos son de cuero resistente y tienen suela de goma de forma que las caídas de los pies al suelo estén amortizadas. En 2018, la gente sigue comprado estos modelos porque han demostrado, a lo largo de los años, que no estaban ni pasados de moda ni anticuados. Generalmente, una colección de sneakers siempre empieza por ahí, por los básicos.

Nike Air Force One 1982 Fuente: Nike

ZAPATILLAS DE COLECCIÓN

En el marco del streetwear, la gente se dedica a coleccionar sneakers como si coleccionasen monedas o sellos postales. La sneaker es considerada como una verdadera reliquia. Cuanto más importante sea la colección que posees, más eres un “sneaker head”, es decir, un amante y admirador de la zapatilla. La admiración por un par de deportivas nace de la tecnología utilizada para crearlas. Hoy, la sneaker va mucho más allá de los modelos básicos. Las tecnologías para diseñarlas son muy avanzadas e incluso se podrían comparar con estudios científicos. Nike es la marca reina en sneakers ya que es la que desarrolla e inventa más tecnologías para la zapatilla. Por ejemplo, la línea “Air Max” de Nike empezó en 1987 y sigue creciendo, cada año, con una Air Max diferente cuyo nombre corresponde al año de su creación. Por ejemplo, este año tenemos la Nike Air Max 2018. En el 1995, tenían la Nike Air Max 95. En el 1997, la Air Max 97. En el 2008, la Air Max 2008, etc. Algunos modelos, como las 95 y 97 siguen teniendo mucho éxito hoy, como pares indemodables. La tecnología “Air”, aire, de Nike, consiste en incrustar en la suela de la deportiva una burbuja de aire. A lo largo de los años, Nike y sus creadores decidieron hacer esta burbuja más o menos visible o grande hasta la creación del modelo “Vapormax” cuya suela es una burbuja entera de aire.

Algunas personas se apasionan por la historia y la tecnología de cada zapatilla y decide coleccionarlas como objeto científico, además de una simple colección de vestir. Asimismo, un “sneaker head” esta dispuesto a invertir cientos de euros en un par de zapatillas para agrandar su colección y enorgullecerse de la tecnología que lleva en los pies.

En ciudades como Londres, Chicago o París en las que el streetwear está completamente enraizado en las costumbres y la cultura urbana de los ciudadanos, existen eventos para los “sneaker head”, también llamados “sneakers addict” (adictos a las sneakers). Estos eventos tienen lugar, generalmente, en grandes espacios abiertos como pueden ser salas de exposición, centros culturales o locales de antiguos mercados reformados. Consisten en exponer las sneakers de tu colección que deseas vender. En París, el evento se llama “Sneakers Event” y cada año se hace en sitios diferentes. En 2017, tuvo lugar en el edificio de la “Cité de la mode et du design” (Centro de la moda y del diseño) y, este año 2018, en el Carroussel du Louvre, situado en el museo del Louvre. En Estados-Unidos y Canadá, el evento se llama “Sneaker con”.

Sneaker event Paris
Cola de espera para entrar en el recinto del Sneakers event Paris. Fuente: sneakersevent.fr 

Los eventos requieren mucha organización ya que tienen una duración de entre 2 y 4 días. Concretamente, se asemejan a mercados con varias paradas en las que están expuestas Sneakers que puedes comprar de reventa: es el “resell”. Evidentemente, las sneakers tienen que estar lo más limpias posible, a veces como nuevas, y se tienen que vender con la caja original de pertenencia. La originalidad de las sneakers esta verificada por los organizadores ya que las paradas pertenecen a particulares y no a tiendas. Esta estrictamente prohibido vender falsificaciones. Los “sneakers addict” consideran la falsificación como un verdadero pecado, una ofensa a su dignidad. Por otra parte, la entrada es de pago y varía entre 10 y 15€. Esto acerca los eventos a verdaderas exposiciones de arte. Es como si los “sneaker heads” entraran en un museo a admirar obras de arte, pero en vez de cuadros, son sneakers. Algunos incluso van ahí sabiendo que no comprarán nada, sino simplemente para admirar. A parte de las zapatillas en sí, se pueden comprar varios accesorios vinculados a la sneaker como joyas con sneakers, bolsas con sneakers dibujadas o llaveros con sneakers.

 

DE COLABORACIÓN A LUJO

Varias marcas de sportswear han hecho colaboraciones con diseñadores e incluso artistas famosos. En 2014, Nike colaboró con Riccardo Tisci, el director artístico de la marca de alta costura Givenchy. Juntos, crearon una versión de la “Air Force One” de un color inédito que se vendió a precio retail (es decir, precio de tienda) por 230€ y que vendieron en resell por unos 900-1.500€. El Nike Lab (Laboratorio de Nike) es el lugar diferenciado donde se venden las creaciones especiales de la marca reina de las sneakers. El Nike Lab tiene sus propias tiendas, diferentes de los Nike Stores básicos. En el Nike Lab se encuentran los pares más caros porque son los que han necesitado más tiempo de creación. Aquí, de nuevo, el término “laboratorio” apela a la ciencia y participa a la aproximación entre la ciencia tecnológica y las sneakers.

Otra colaboración famosa en el mundo de las sneakers y que empieza a ser habitual es la de Adidas con el creador de moda y estilista estadounidense Alexander Wang, director de su propia marca de lujo epónima, Alexander Wang. El hecho de colaborar con marcas de sportswear, de precio accesible, permite a los colaboradores de lujo abrirse a otro tipo de público, de cliente. Por otra parte, permite a los clientes un cierto orgullo por poseer un par de sneakers creado por un diseñador de lujo. Adidas también hizo una gran colaboración con el famoso cantante de música pop Pharrell Williams.

Sin embargo, la colaboración que tiene más peso hoy en día en el mundo del Streetwear es la de Adidas con Kanye West. El rapero estadounidense y marido de Kim Kardashian es considerado como un leader del Streetwear por su marca YEEZY, que sale en varias temporadas. Algunas temporadas salen al mercado, otras no, en función del grado de convicción del artista, muy exigente con sus colecciones. La sneaker “Yeezy Boost” existe en varios modelos. La primera fue la Yeezy Boost 300, después la 350, la 350 V2 (segunda versión), la 400, 450 y, así, sucesivamente, hasta la Yeezy Boost 750. El precio retail (de tienda) de las Yeezy varía entre 200 y 220€ y las sneakers se venden en resell (reventa) a través de plataformas como Ebay hasta por 1.000€. Las Yeezy Boost son tan influentes por pertenecer a Kanye West que ya se ha olvidado que originalmente nacieron de una colaboración con Adidas. Hoy en día, es LA sneaker de Kanye West, y de él solo. También es la sneaker que se ve más afectada por el mercado negro de las falsificaciones. Algunos falsificadores trabajan muy duro para obtener un resultado casi similar a las originales. Asimismo, hay mucha desconfianza a la hora de comprar unas Yeezy Boost y existen varios trucos para identificar la veracidad de la zapatilla. Por ejemplo, se verifica si el cosido brilla en la oscuridad, un detalle que poca gente conoce. También se mira si no hay exceso de pegamento en las articulaciones del zapato, el número de serie de la caja, si la tecnología “boost” de Adidas, que corresponde a la suela del zapato, no está muy dura etc.

Más allá de las colaboraciones con las marcas de sportswear, las marcas de lujo tienen sus propias sneakers, vendidas en sus propias tiendas. Inicialmente, la sneaker ha integrado el mundo del lujo gracias a las colaboraciones pero, en un segundo lugar, se ha implantado como un elemento fuerte de las marcas de alta costura. Asimismo, Valentino, Chanel, Balenciaga, Gucci y muchas más han creado sus propios modelos de sneakers y los han llevado a las pasarelas durante las Fashion Weeks (semanas de la moda en la que las marcas presentan sus nuevas colecciones). La sneaker de lujo que más éxito conoce es la “Triple S” de Balenciaga. Su nombre es debido a las tres suelas que compone la sneaker. Es una zapatilla imponente que existe en varios colores, todos bastante extravagantes. A partir de ahí se empezó a difundir la idea y el termino de las “zapatillas feas”. La extravagancia no gusta a la opinión pública. El gran público no sabe identificar ni su valor, ni su historia, ni todo el trabajo de investigación que se ha hecho antes de poder crear esta deportiva. La gente solo suele ver la estética de la zapatilla. Y aquí, justamente, es donde se puede diferenciar las bambas básicas de las sneakers.

Grandes firmas internacionales como Zara, Mango, H&M o Stradivarius se inspiran directamente de los modelos de sneakers creados por marcas de lujo para recrear copias baratas. A veces, las imitaciones son casi idénticas. Sin embargo, ninguna de las dichas firmas ha sufrido denuncia por plagio porque las marcas de alta costura son fairplay y saben que no disponen de la misma categoría de clientes. Las sneakers de Zara no superan nunca más de 70€ y permiten a la gente modesta llevar duplicados de zapatos de lujo.

Zara vs Balenciaga sneaker
Comparación entre la sneaker por excelencia de Balenciaga y su presunta copia de Zara.

No todas las deportivas se pueden calificar de “sneakers”. Las bambas básicas son las que entran en la norma definida por la sociedad, como pueden ser las “Stan Smith” de Adidas. Son simples, no tienen nada fuera de lo común, gustan al 99,9% de la población mundial y tienen un diseño muy minimalista. Prácticamente todo el mundo, a lo largo de su vida, ha tenido un par de Stan Smith. Al igual que las Converse All Star. No se pueden considerar como sneakers a partir del momento en el que no ha habido un trabajo avanzado para su realización. Y más van pasando los años, más se buscan nuevas formas y tecnologías para crear sneakers. Las deportivas básicas suelen ser finas, de un color unido o con un máximo de 2 colores, con una materia uniforme (cuero o tela en general). La sneaker busca siempre más formas de ser original. Combina materiales como cuero, seda, terciopelo y a veces plástico en un ámbito de innovación a nivel de moda y de tecnología.

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